Bendita tecnología

Debo reconocer que nunca me  ha gustado la fulana aplicación de estos gatos que hablan y repiten todo lo que uno les dice.  Cuantas veces me volví casi loco escuchando esa vocecita chillona hablando, gritando, riendo a la par de David, en la casa, en el Mcdonald, etc….

Ya hace un tiempo que no le hace tanto caso a My Talking Tom, ahora es más de ver cosas relacionadas con animales o a los superhéroes, pero siempre un par de veces a la semana  visita la aplicación gatuna.

ComiendoLa cosa es que David es muy hiperactivo y cuando es la hora de que coma, es todo un proceso ya que no se queda sentado por más de un minuto o por lo menos tranquilo en su asiento mientras come. Primero debe comer él  y luego nosotros ya que la típica imagen de los tres sentados a la mesa es impensable, al  menos por los momentos. Pero el otro día vemos que David agarra una mesa pequeña que hay en la sala, acomoda su tablet,  busca una silla de playa para sentarse y nos pide que le sirvamos leche con cereales.

Mi esposa y yo nos quedamos viendo las caras ya que a él no le agrada mucho la leche, de manera que le preguntamos si en verdad la quería, a lo que respondió que sí. Le servimos sus cereales con leche y en lo que tuvo el plato en la mesa, prende la tablet, entra en la aplicación del gato y se dirige a un apartado donde el gato le pide que coma con él un plato de cereales con leche.

Asi pues David se instala a comer junto al felino virtual sus cereales, él solo, sin ayuda y sin moverse de la silla hasta que  se termina todo, es más; en una ocasión hasta pidió repetir. Asi pues una aplicación ha logrado lo que a nosotros nos cuesta un mundo, que coma sentado y tranquilo, por lo menos su leche con cereales; mientras tanto esperamos a ver si la gata le da por comer ensalada y frutas y obra el milagro 🙂

 

 

Anuncios

Las rutinas

Uno de los rasgos que caracterizan a los niños con TGD o TEA, es la rutina en la mayoría de las actividades que realizan estos infantes. Con dichas rutinas ellos se sienten seguros y confortables, más cuando dichas rutinas cambian sin previo aviso, tienden a ponerse irritables y agresivos.

En el caso de David afortunadamente su frustración e irritabilidad cuando se sale de su rutina, ha disminuido bastante, lo cual nos permite hacer cosas nuevas con él. Lo que sigue igual es ceñirse a su itinerario creado en los sitios que ya conoce o crearlos cuando va a sitios nuevos.

Nosotros cuando vamos al centro comercial preferido de David siempre hacemos el mismo recorrido diseñado por él. Primero visitamos una tienda de mascotas donde pasa aproximadamente unos 15 minutos viendo los animales, luego vamos a una juguetería la cuál recorre como si fuera la primera vez que la pisa.  La mayoría de las veces ni siquiera pide un juguete, tan solo disfruta viéndolos, pudiendo estar fácilmente unos 20 minutos en esa tarea.

Sigue leyendo